Las neuronas realizan descargas eléctricas cuando se comunican, son su voz. Hablan en diferentes lenguajes: lo pueden hacer de una forma lenta (1 descarga por segundo) o muy rápida (100 descargas eléctricas por segundo) u 8 descargas eléctricas por segundo (alfa).
Estos patrones de comunicación les sirve a las neuronas para saber lo que se están diciendo y para hacer grupos entre ellas.
Ramón y Cajal fue quien descubrió la arquitectura neuronal de nuestro cerebro y decía «lo importante no es la neurona en sí sino la capacidad de comunicare entre ellas».
Es un momento fantástico para la neurociencia y aún queda mucho por descubrir.
Como dice Nazaret Castellanos el cerebro necesita saber lo que está sucediendo en el cuerpo (en el intestino, en el estómago, nuestro corazón…).
Inspira lo que quieres recordar
Cada vez que inspiramos, un montón de neuronas se pone a cooperar. Cuando inspiramos profundamente conectamos directamente con el hipotálamo, que es la parte del cerebro que está relacionado con la memoria. Si quieres recordar algo, ¡inspira porfundamente!
Habita tu cuerpo y ofrécete información corporal que quieras que llegue a tu cerebro
El cerebro integra y ejecuta lo que primero recibe el cuerpo. Escucha tu cuerpo, aliméntate sano, obsérvate, cuídalo, muévete, estírate, habítalo, pacifica tu rostro. Tu corporalidad influye directamente en tu creatividad. Si escuchas tu cuerpo (lo que se está preparando), te puedes anticipar ante comportamientos. Si tienes mayor consciencia corporal tomarás mejores decisiones.
Si quieres cambiar un hábito por otro, haz que tu cerebro genere un nuevo camino
El cerebro no sabe olvidar. Lo que sabe es sustituir. Si quiero evitar un pensamiento o un comportamiento, lo que podemos hacer es sustituir cambiar un comportamiento por otro. Se hace con la repetición. El cerebro recuerda lo que se repite. Si lo haces una vez, el cerebro va a ir por el camino más conocido. Si lo repites más veces, con atención, intención, esfuerzo y consciencia consigues cambiar de un hábito a otro. El cerebro es práctico y necesita hábitos.
«Podemos ser escultores de nuestro propio cerebro» (Ramón y Cajal)
Estate en el presente para tener un cerebro feliz y creativo
El cerebro cambia, y su relación con todo el cuerpo cuando modificamos nuestra actitud.
La amabilidad que tienes hacia ti misma/o (aceptarse, ser tierna/o, acogerte..) nos hace más resilientes y más efectivos desde el punto de vista cognitivo.
Cultiva la afectividad hacia ti misma/o y con ello también estás potenciando tu potencial creativo.
Cuida tus espacios de silencio, obsérvate sin juzgar, permítete tiempos de escucha.